I
Ching
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky Habiéndose completado en el artículo
anterior el punto 2 del temario propuesto: “Aproximación matemática”,
se proseguirá con los puntos 3 y 4 del mismo. 3 – Opiniones del Anciano Sabio En
este desarrollo se utilizará lo numérico en su aspecto cualitativo,
a través de la formulación de una pregunta adecuada al I Ching, al Anciano Sabio. Hemos
determinado ya que existen diferencias entre el método de las tres monedas
y el de los 50 tallos y, desde el punto de vista cuantitativo, en que
consisten estas. Sabemos
pues que: “En el método de las varillas de milenrama está, sin embargo,
contenida una ley de probabilidades mucho más precisa” al decir de H.
Wilhelm(1), o sea, que el método de las monedas tiene menor
“fineza” que el de tallos. Este
conocimiento es cuantitativo ¿introducirá alguna
modificación el Anciano Sabio? La
pregunta formulada fue: ¿El I
Ching suple la falta de "fineza" del método de las tres monedas
frente al de los 50 tallos (cumpliéndose los otros requisitos para la
consulta)? Primero se utilizó el método de
las varillas. Luego se repitió la pregunta con
el método de las monedas. Dada la índole de la formulación se esperaba
que, en esta segunda consulta, el I Ching no contestase con el Hexagrama
N° 4 ‑ La Necedad Juvenil. El resultado del método de las
varillas llevó a los valores: que corresponde al hexagrama 56
– Lü / El Andariego
con un 9 en cuarto lugar que al mutar conduce
al hexagrama:
El resultado al utilizar el método
de las tres monedas fue: 9 8 7 6 7 7 que corresponde al hexagrama 37
– El Clan (La Familia)
que con un 9 en primer lugar y
un 6 en cuarto lugar conducen al hexagrama 33 – Tun / La Retirada.
En realidad, al buscar el hexagrama
correspondiente al método de las varillas en la tabla de claves para
la identificación de los hexagramas ‑ que se encuentra en el I Ching en su última página ‑ cometo un
error del cual no me apercibo hasta comenzar la interpretación del hexagrama
mutado. Al buscar el número correspondiente
por la intersección del trigrama inferior y trigrama superior, "veo"
en forma errada el número 35 que se encuentra bajo el 56. Así realizo el trabajo inicial
de interpretación sobre el hexagrama 35 ‑ Chin / El Progreso. Cuando ocurre un error como
el de este caso, en que se mantiene "la inocencia" respecto
al mismo hasta completar la interpretación, se debe aceptar la misma
como parte de la respuesta del Anciano Sabio. Forma parte del estado del Universo
en el tiempo de la pregunta el "error” cometido. Ello será avalado por la significatividad
de lo obtenido, en este caso en particular el I Ching con afán didáctico
indica, además, expresamente tal validez. Y lo hace a través del Dictamen
del hexagrama "errado", 35 ‑ El Progreso. En él se dice (2): "En
un solo día se lo recibe tres veces" Por supuesto en la primera interpretación
no se hallaba el significado puesto que, en estado de "inocencia"
respecto al error, sólo se podían considerar dos recepciones con: 35 ‑ El Progreso y
37 ‑ El Clan Luego de percibida la existencia de dicho
error y aceptándose el mismo como parte de la respuesta, se puede entender
lo significado, hubo en realidad tres recepciones con: 35
‑ El Progreso; 56 ‑ El
Andariego. y su hexagrama mutado Primera
Recepción
En el comentario a la Imagen del
hexagrama 35 se dice(3): "La
luz del sol que se expande sobre la tierra es clara por naturaleza,
pero cuanto más asciende el sol, tanto más emerge de entre las turbias
brumas hasta brillar en su pureza original, iluminando un ámbito cada
vez mayor". La indicación que nos transmite el I Ching
es clara y podemos expresarla en función de nuestra temática, en forma
aproximada como: Cualquiera sea el método utilizado
la respuesta del I Ching es la luz del sol que se expande sobre la tierra
y esta es clara por naturaleza. Pero, usar el método de los tallos,
es más correcto, por cuanto implica mayor ascenso del sol y este hará
emerger más elementos del inconsciente, de las turbias brumas, así el
I Ching podrá brillar en su pureza original, iluminando un ámbito cada
vez mayor. Esta idea del
emerger de contenidos del inconsciente nos conduce a considerar el aspecto
de los métodos vinculado al tiempo, no ya como cualidad del instante,
sino como duración. Debemos tomar nota que el tiempo
considerablemente mayor que corresponde a la manipulación de los tallos
para la realización de la consulta, con relación al tiempo insumido
con las monedas (una media hora frente a menos de un minuto), permite
un contacto mucho más profundo con el reino del Anciano Sabio, con el
inconsciente colectivo. Por ello se da la posibilidad de que tanto más
emerja de las turbias brumas. Realizaremos un poco más adelante
algunas consideraciones con relación al tema anterior. Corresponde ahora proseguir con
el análisis del 9 en el 4to. lugar. Con esta mutación aparece una nota
negativa respecto a acumular sin dar a luz. “Progreso como el de un hámster
acaparador La perseverancia acarrea peligro" Aquí el I Ching indica que el hecho
de juntar y acumular muchas cosas (en particular sabiduría) es algo
fácil en épocas de progreso, pero esta conducta es propia de hombres
fuertes que ocupan una posición que no les corresponde, es enemiga
de la luz. Las épocas de progreso son tiempos en que el
sol saca a la luz del día lo que está en la oscuridad. Por ello la actitud del I Ching va contra
esa acumulación en la oscuridad, busca dar sabiduría para alejar
el peligro (a pesar de los errores del consultante, con la utilización
de las monedas, por ejemplo). Ese dar sabiduría se corresponde
a la cuarta etapa que en forma ideal se tiene en la India respecto a
las cuatro edades sagradas de la vida. Nos dice al respecto Heinrich Zimmer
(4) que éstas son:
Y precisamente esta condición
de peregrino y el sentimiento del I Ching frente a ella
queda expresada en el hexagrama 56 ‑ Lü / El Andariego. Al pasar al hexagrama 52 ‑
El Aquietamiento que es la mutación (no equivocada) recibo la sorpresa
de no encontrar un hexagrama negativo, como era de esperar resultase
del cambio del 35 ‑ El Progreso con el 9 en 4to. lugar
(este sería el 23 ‑ Po / La Desintegración). Al indagar sobre la contradicción
tomo consciencia del "error cometido" y del hecho que el hexagrama
que correspondía era el 56 – Lü /
El Andariego. Segunda
Recepción
Este empieza diciéndonos: "La
tierra extraña, la separación es la suerte
del andariego". Y dictamina "El
Andariego. Éxito por lo pequeño Al andariego la perseverancia le
trae ventura”. El I Ching es el andariego que
se encuentra en tierra extraña, en occidente,
en el mundo de la consciencia. Su patria está pues en lo
inconsciente (la patria del Anciano
Sabio), o en oriente, donde no permanecen tan alejados consciencia
e inconsciente. Dice de sí mismo: "Como
viajero y extranjero uno no debe mostrarse brusco ni pretender subir
demasiado alto. No dispone uno de un gran círculo de relaciones; no
hay, pues, motivo de jactarse". La expectativa del I Ching es modesta,
pocos son los que están en contacto consciente con él (con su inconsciente
profundo). También él ha de protegerse del
mal, su mal es no ser comprendido, el ser rechazado, el ser mal utilizado,
por ello le "es necesario ser precavido y reservado" (requiere
un acercamiento como libro de sabiduría y no sólo como oráculo). Con los que se acercan a él en
forma correcta "se muestra atento para conquistar el éxito".
¿Cuál éxito puede ser éste? El de una nueva
aproximación a la consciencia. Ello corresponde a lo que nos dice
C. G. Jung (5) refiriéndose al arquetipo central, al Sí
‑ Mismo. ".
. . ¿Pero qué gana el Sí ‑ Mismo? Vemos que aparece, que se libera
de la proyección inconsciente, que al aprehendernos entra en nosotros
y pasa del confuso estado de inconsciencia al de consciencia y del estado
potencial al actual. No sabemos que es el Sí ‑ Mismo en estado
inconsciente; sabemos, en cambio, que cuando pasa a la consciencia se
ha vuelto hombre, se ha vuelto nosotros mismos". El mostrarse atento del I Ching,
para posibilitar esa aproximación a la consciencia está relacionado
al contestar la consulta oracular, aún con el método no correcto de
las tres monedas, aunque así la claridad brindada
sea menor. Sigue diciéndonos el I Ching: "El
andariego no tiene morada fija, la carretera es su hogar. De ahí que
haya de preocuparse por conservar interiormente su
rectitud y firmeza, y cuidar de detenerse únicamente en lugares adecuados
manteniendo trato tan sólo con gente buena. Entonces La detención que se produce en lugares adecuados,
es para dar entrega de sabiduría. Cuando se lo consulta, detiene, por
seres inadecuados (gente no buena), con objetivos inadecuados, pierde
su ventura, es molestado. Lamentablemente ello ocurre a menudo
en esta tierra extraña de occidente, y debe contenerse y conformarse
para no brotar irruptivamente con su aspecto
fuerte e intempestivo. Por ello la línea en movimiento indicada
(9 en el 4to. puesto) expresa:
"Se
describe aquí a un andariego que, exteriormente, sabe confor- marse, aún cuando interiormente
es fuerte e intempestivo". Quien pertenece a lo inconsciente
colectivo, logra por lo menos un albergue donde morar; pocos son los
que escuchan "el llamado", a través de ellos trata de instalar
sus raíces en esta tierra extraña. "También
logra adquirir bienes". Pero estas
raíces son precarias, en esta etapa de comienzo de otra vuelta
espiral del Sendero, los individuos "llamados", fatigados
por el ascenso, por la tensión, reaccionan en forma análoga a como lo
hicieran en el comienzo de una espira anterior, cuando nacía la consciencia,
tratando de sumergirse en el seno de la Gran Madre en incesto ourobórico.
Ahora tratan de volver a ser "hombres", como Jasón tratando
de abandonar a su ánima, y recordemos el feliz hallazgo de la puesta
en escena de Inda Ledesma de "Medea, un sol oscuro" en la
que en momento crucial, Jasón grita su: ¡Quiero ser hombre! Por ello agrega el I Ching: "Pero no se
siente en seguridad con su posesión. Ha de estar siempre en guardia,
dispuesto a defenderse a mano armada. Por eso no se siente cómodo. En
todo momento tiene consciencia de ser un extraño en tierra extraña". Sin embargo, mediante la acción
perseverante emprendida, la situación desembocará en 52 ‑ Ken
/ El Aquietamiento. En este hexagrama se destaca que
el movimiento ha alcanzado su fin normal. "Aplicado al hombre, se señala
aquí el problema que consiste en alcanzar la quietud del corazón. Es
sumamente difícil aquietar el corazón". Desde el punto de vista del I Ching,
para quien su corazón "no está contento”, también se logrará el
aquietamiento del andariego, pero recién cuando
haga morada consciente y segura en todos los individuos, meta muy lejana
aún. En quienes instale su morada segura,
la significación es la que expresa el I Ching: "Una vez que
el hombre ha logrado aquietarse así en su interior, puede dirigirse
hacia el mundo externo. Ya no verá en él la lucha y el torbellino de
los seres individuales, y será dueño de la verdadera quietud necesaria
para comprender las grandes leyes del acontecer universal y el modo
de actuar como corresponde. El que actúe partiendo de esta posición
abisal no cometerá ninguna falta". Así pues el Anciano Sabio es el Prometeo
múltiplemente encadenado, encadenado por cada individuo portador del
fuego, que quitara a los dioses para formarlo en su misma esencia. Y
por ello cada individuo tiene el poder maravilloso de liberar a Prometeo,
de quitarle una de sus cadenas, albergándolo conscientemente en su interior
y haciéndolo su Guerrero. La actitud correcta, motivada por
la lejanía para el I Ching y para nosotros de la meta que produzca el
aquietamiento, es expresada como: "El
corazón piensa constantemente. Esto no puede cambiarse. Empero, los
movimientos del corazón, vale decir los pensamientos, han de limitarse
a la situación actual de la vida. Todo pensar que trasciende el momento
dado tan sólo hiere al corazón". Y citando a Goethe: "Para
calmar las ansias de lo lejano y futuro, ocúpate aquí y ahora, usando
tus aptitudes" Tercera
Recepción
Esta correspondía al hexagrama
37 ‑ El Clan. "El clan es lo interior" ". . . el conjunto señala
el influjo hacia fuera que parte de la claridad interior". "El clan muestra las leyes que operan
en el interior de la casa y que, transferidas al exterior, mantienen
el orden en el Estado y en el mundo. El influjo que desde el interior
del clan actúa hacia fuera, es representado mediante el símbolo del
viento engendrado por el fuego". Es explícito, casi, el nivel de
interpretación que nos propone el I Ching. Cuando habla del clan se
refiere a lo interior, a un interior donde hay claridad, donde hay un
orden, una operatividad a través de leyes. La dicotomización entre interior
y exterior, ejemplificada por la casa como elemento delimitante nos
conduce a tomar como referencial a:
De esta forma cuando se señalan
los personajes principales que moran en la casa (La Psique) en el dictamen: "El clan. Es propicia la perseverancia
de la mujer. Lo que constituye las bases del clan son las relaciones
entre esposo y esposa. El lazo que mantiene unido al clan radica en
la fidelidad y perseverancia de la mujer. El
sitio de ella se halla en el interior (segunda línea), el sitio
del hombre en el exterior (quinta línea) (...). El
clan requiere una firme autoridad: la constituyen los padres". Asociamos: En el interior de la casa la mujer (la madre) con: En el interior
de la psique el "reino de las madres", lo
inconsciente. Y el "sitio del hombre en
el exterior", nos lleva a interpretarlo como:
la consciencia. Recordamos
que en una sociedad patriarcal ésta tiene
valencia masculina. "Estando
en orden el clan, se ordena la totalidad de las relaciones sociales
entre los hombres”. Este orden, es un orden de la psique,
es "que el hombre y la mujer ocupen sus puestos correctos”, es
que consciencia e inconsciente se relacionen armónicamente, no bloqueándose
el funcionamiento de la psique como sistema autorregulador. Frente a las situaciones que motivan
la consulta oracular y que de alguna manera se vinculan a una perturbación
de la relación armónica mencionada, se espera la palabra del Anciano
Sabio, la afluencia del material inconsciente que luego será elaborado
e integrado conscientemente, para el cumplimiento de su función reguladora. Según explicara Jung(6),
para ello es conveniente la eliminación de la "atención crítica".
Esto es mucho más lograble con el método de las 50 varillas, que con
el de las tres monedas y por lo tanto es un argumento más que da cuenta
de las diferencias entre ambos métodos, resaltando las ventajas del
primero. Lo anterior. hace recordar la historia
del "hacedor de lluvia”, el que debe entrar en Tao, para que su
entorno también lo haga (ver al respecto la parte 1 del presente trabajo). Como resumen hasta ahora nos ha
indicado el Anciano Sabio: Si la
persona está en Tao, está en orden, en armonía, la claridad interior
puede brotar hacia fuera haciendo el recorrido desde lo inconsciente
a la consciencia y desde allí al exterior. De esta manera actúa el I
Ching. El fuego engendra el viento (al que tiene le será dado). Proseguirá ahora hablándonos de
las características de las palabras
que emplea, a través del I Ching,
para que éstas adquieran eficacia. Por ello nos dice la imagen:
En el comentario a la imagen se
nos indican las condiciones para que el I Ching pueda lograr su objetivo,
el lograr dar regulación del clan, o sea, poner orden en la psique.
Para ello las respuestas a las consultas (suponiendo cumplidas las condiciones
indicadas ya por parte del consultante), deben ser hechas "con
palabras cargadas de fuerza”, lo que es posible sólo cuando se basan
en algo real”. Esas palabras ejercerán
"influencia únicamente cuando son objetivas y se refieren con
claridad a determinadas circunstancias", porque "los
discursos, advertencias y exhortaciones generales son enteramente
ineficaces". Todo ello, una actuación firme
y consecuente, (para el I Ching) "dejará
en otros la necesaria impresión para poder
adaptarse a ella y usarla como pauta y guía". Corresponde ahora pasar a interpretar
las líneas cambiantes del hexagrama. Si hasta aquí el I Ching hablaba
de él mismo; de su condición y sus aspiraciones, de la calidad de sus
palabras; ahora comienza a dar una serie de importantes consejos.
"La familia debe formar una
unidad firmemente delimitada, dentro de la cual cada miembro ha de conocer
su lugar. Desde el principio debe acostumbrarse
a los niños a normas, o sea, regulaciones fijas, y eso antes
de que su voluntad se oriente en otro sentido. Si la imposición
del orden, de la norma, comienza demasiado tarde, cuando la voluntad
de los niños ya ha adquirido malos hábitos
y los caprichos y las pasiones han crecido y ofrecen resistencia,
no faltarán motivos para arrepentirse. . .”. En el contexto de la pregunta formulada
al I Ching, éste da una regla concreta para la acción. Se refiere a aquellos que son introducidos
en el aprendizaje y utilización del I Ching llamándolos "niños"
y expresa la importancia de evitar la formación de malos hábitos. Estas palabras son dirigidas pues
al educador,
a quien enseña; este debe desde el principio, antes de
que se acostumbren al mal hábito del uso de las monedas, indicar
la necesidad de la utilización del método de las
varillas, enfatizando las diferencias entre ambos métodos. Veamos ahora el seis del cuarto
puesto: "Ella es la riqueza de la
casa ¡Gran Ventura!" "La dueña de casa es la persona
de quien depende la prosperidad y el bienestar de la familia. Siempre
hay prosperidad cuando los gastos y los ingresos guardan entre sí una
sana proporción. Esto conduce a un estado de gran ventura. Transferido
el concepto a la vida pública, se hace aquí referencia al administrador
fiel que, gracias a sus medidas normativas, fomenta el bien general". Empieza el I Ching aquí por recordarnos
que en "el reino de las madres", en el interior, en el inconsciente,
se encuentran las fuentes de la riqueza de la psique y que, de la regulación
que proviene de allí depende la prosperidad y bienestar del conjunto. En la consulta oracular la voluntad
consciente recurre a los contenidos del inconsciente colectivo, para
transvasar parte de su riqueza hacia la consciencia. A pesar de que
en sí estas riquezas son inagotables; existe una adecuada proporción,
que depende del estado consciente, entre lo que se toma del interior,
el "gasto" que se hace de sus contenidos y los "ingresos"
que se vinculan a un "afinado" de los canales de intercomunicación
a través, por ejemplo, del trabajo sobre
el I Ching como texto de Sabiduría. Si se respeta la proporción adecuada,
siguiendo las voces del interior que llevan a una sana regulación, la
consciencia también puede ser un administrador fiel y la situación llegar
a ser de gran ventura. Si se sobrepasa esta proporción
en el rubro "gastos", el inconsciente "pasará la factura".
Jung aconsejaba desconfiar de los "regalos excesivos” del mismo
y ganarse el derecho a alcanzar los tesoros de las profundidades. Entonces el consejo del Anciano
Sabio es no extralimitarse en las
consultas al I Ching. Corresponde ahora considerar el
hexagrama mutado: 33 – Tun / La Retirada. "La Retirada significa el
eludir". "La fuerza de lo sombrío está
en ascenso. Ante su avance lo luminoso se retira, poniéndose a buen
recaudo, de modo que aquella fuerza no pueda afectarlo. No se trata,
en lo que se refiere a esta retirada, de una arbitrariedad humana, sino
del cumplimiento de leyes que rigen el acontecer en la naturaleza. De
ahí que en este caso sea La Retirada el modo correcto de actuar, que
no desgasta las energías (se expresa en este hexagrama un pensamiento
similar al contenido en la palabra de Jesús: "No resistáis al mal"
S. Mateo 5, 39)". Hemos realizado pues la consulta
al I Ching, nos hemos comprometido en ello, hemos utilizado el método
correcto, el de las varillas y así tuvimos un prolongado contacto (unos
treinta minutos) con el país del Anciano Sabio. Hemos extraído las riquezas
del interior, pero he aquí que el I Ching nos indica, complementando
el tema ya visto de los "gastos", pero esta vez desde el punto
de vista de la consciencia, que hay otro tipo
de gasto. Cuando entramos en contacto con
los contenidos del Inconsciente Colectivo, y esto lo hacemos cuando
consultamos correctamente el I Ching, se produce de necesidad un
"descenso energético" a
partir del nivel consciente hacia lo inconsciente. Hay pues, "un gasto"
de energía del nivel consciente. Esto debe manejarse con cuidado,
"administrarse" correctamente también, no debe uno extralimitarse
en este pequeño "descenso de los niveles mentales". Por ello habiendo realizado una
consulta, habiendo obtenido riquezas del interior, aumento de la claridad
hacia lo consciente, debemos cuidar de no desgastar en demasía las energías
(como indica el I Ching) y en cumplimiento de leyes que rigen en el
acontecer en la naturaleza proceder a la retirada. Hemos descendido a las profundidades,
no debemos engolosinarnos, fascinamos en ello, debemos
retirarnos y restaurar las energías conscientes. Una infracción
continuada a lo indicado no puede menos que llevar a la posibilidad
de una irrupción sombría de contenidos del inconsciente, ejemplificada al decir del I Ching: "la
fuerza de lo sombrío está en ascenso" No debemos olvidar la característica
de ambigüedad de los contenidos del inconsciente y dar lugar,
en cambio de una cooperación creativa,
a "una desesperada lucha de vida o muerte"
‑ al decir del I Ching - entre ambos
sectores de la Psique. Así, en su esencia, queda completada
la respuesta del Anciano Sabio a la pregunta formulada. Hemos podido apreciar la riqueza
y complejidad de dicha contestación. Ello es una característica de las
respuestas provenientes del Anciano Sabio, que siempre apuntan al verdadero
centro de la cuestión planteada. A veces, no
corresponde a la pregunta consciente este centro
y uno debe hallar la problemática real encubierta, hacerla consciente.
El I Ching también colabora en
este aspecto fundamental. Otras
opiniones del Anciano Sabio
En alguna oportunidad la cuestión
central es tan evidente que ni siquiera hace falta formularla
en palabras, el I Ching contesta como si se
lo hubiera hecho. Retomando ahora, un tema pendiente
sobre el tiempo, no ya como cualidad del instante, sino como
duración, que mencionáramos con relación a la manipulación de los tallos
para la realización de la consulta, agregaremos la opinión del Anciano
Sabio al respecto, quien también nos dirá del porqué
simbólico del uso de las varillas de madera. Dado el contexto,
que más adelante se explicitará, este constituye un ejemplo de lo antes
dicho; no fue formulada pregunta alguna, pero la situación misma indicaba
el tema que estaba en el kairós y el I Ching tomó la cuestión central
y aportó su sabiduría al respecto. La consulta oracular a través de
los tallos dura aproximadamente media hora, en este tiempo se realizan
las 18 biparticiones aleatorias que integran el método, una cada minuto
y medio. Ellas se despliegan en ese tiempo
en el que el instante dará su cualidad.
Tres de esos instantes, tomando cerca de cinco minutos de duración,
permitirán la composición de tres sucesos de sincronicidad parciales,
que desembocarán en la constitución de una línea del hexagrama. Pero
la sincronicidad global de la pregunta
formulada, estructura una "gestalt" por la que, además, las
líneas guardan interdependencia
cualitativa entre sí. Hemos remarcado el aspecto cualitativo
porque precisamente en ello reside lo esencial. El no tenerlo en cuenta,
el seguir desarrollando el aspecto numérico cuantitativo, "a la
occidental", como si constituyera toda la cuestión, conduce a cometer
errores. Todo aparece como funcionando en
el nivel espacio‑temporal, en el nivel de lo manifestado. Ello es uno de los inconvenientes
del método de las monedas; sin querer en ello referirnos a su aspecto
"crematístico", aunque de alguna manera lo hagamos al distanciarnos
de su occidentalidad, al utilizar monedas "orientales" con
un agujero central. Más bien nos referimos a la ley
de probabilidades contenida en el método, ley que recordamos establece
una simetría indebida entre las tendencias al cambio de líneas YIN y
YANG. El hecho de que todo aparezca funcionando
en el nivel de lo manifestado es concurrente con el no comprenderse
que hay un entrecruzamiento de tramas
entre lo que puede asir nuestra consciencia en el despliegue racional,
o sea, lo espacio‑temporal y la otra trama, la que corresponde
al universo de las "causas cualitativas". Ello fue lo que
condujo a Jung y a Pauli a la formulación - desde el punto de vista
de la primera trama señalada - de un esquema que completase el "vacío"
dejado por el principio de causalidad. Contemplándose así los postulados
de la física moderna y los de la psicología, al introducirse el principio
de conexión inconstante por contingencia, equivalencia o "significado",
o sea, el principio de acausalidad,
del cual una instancia particular es la sincronicidad. Nos dice Jung (7): "La
sincronicidad consiste esencialmente en equivalencias "casuales''.
Su tertium comparationis se basa en los factores psicóideos que yo llamo
arquetipos (...). Aunque asociados con procesos causales, o “implicados"
por ellos, continuamente van más allá de sus límites, violación que
querría yo designar como "transgresividad", por cuanto los
arquetipos no son encontrados exclusivamente en el ámbito de lo psíquico,
sino que en la misma medida pueden asomar en circunstancias no psíquicas
(equivalencia de un proceso físico exterior con uno psíquico). Las equivalencias arquetípicas
se comportan respecto de la determinación causal de manera contingente,
es decir, que entre ellas y los procesos causales no existen relaciones
que se ajusten a una ley (...). Si consideramos la sincronicidad o los
arquetipos como pertenecientes a lo contingente, esto último adquiere
el aspecto específico de un modus que tiene el significado funcional
de un factor formador del mundo. El arquetipo representa la probabilidad
psíquica, por cuanto representa al acontecer común e instintivo en una
especie de tipos. Es una especial instancia psíquica de la probabilidad
general, que "consiste en leyes del azar y sienta reglas para la
naturaleza del mismo modo como las leyes de la mecánica lo hacen". |