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Lo Abismal, El Agua |
| Lo Creativo, El Cielo |
Este hexagrama nos habla de la paciencia…”la donación de la comida tiene su tiempo que debe aguardarse”…
Por ejemplo: cuando las nubes se acumulan en el cielo sabemos que se prepara una precipitación de la lluvia mediante la cual toda vida es alimentada y refrescada.
El signo Hsü no sólo significa Espera, es también Alimentación.
Considerando los trigramas nucleares: Li (claridad) y Tui (alegría, serenidad), nos aconseja sobre una Espera y Alimentación esperanzada.
Esta donación del Alimento (espiritual o material) llegará a su debido tiempo. Por ello se debe aguardar sin intentar forzar, interponiendo nuestros deseos o ansiedades para lograr lo que debe ser esperado. No precipitarse, el tiempo propicio llegará para ser acreedores y merecedores de lo esperado.
Esto requiere apoyarse en la fortaleza interior para no precipitarse y excitarse, lo cual implicaría una debilidad.
La tranquilidad y la reflexión acompañan a este período. Si hubiese algún peligro proceder en forma impulsiva, sin cautela, produciría un daño mayor.
Sería como arrojarse en medio de un temporal en vez de esperar que el mismo se calme.
En el cuento de Borges “La Espera” el personaje Villari frente a un destino marcado reflexiona: “…Tengo la obligación de obrar de manera que todos se olviden de mí…”. Había pasado años de soledad y reclusión. Se cuidaba “…sólo quería perdurar, no concluir…”
Sus sueños se iban anticipando al final trágico, pero eran nada más que sueños…Sobrellevaba su destino esperando, hasta que la muerte lo sorprende entre el sueño y la vigilia.
Este tipo de espera está reflejado en la cuarta línea del hexagrama 5:
“Seis en el cuarto puesto significa:
La Espera en la sangre.
¡Fuera del agujero!”
“La situación es en extremo peligrosa. Se ha vuelto gravemente seria: es cuestión de vida o muerte. Hay en cierne un inminente derramamiento de sangre. Uno no puede ni avanzar ni retroceder y se encuentra aislado como en un hoyo, un agujero. Entonces es simplemente necesario aguardar, dejar que el destino se cumpla. Esta tranquilidad, destinada a impedir que actos propios agraven más aún el daño, es el único camino para salir del peligroso agujero.”
Hay otro tipo de esperas, no tan trágicas donde además de no dispersar nuestras energías conservamos las normas regulares de lo cotidiano con buen humor y serenidad, lo cual no implica liviandad o falta de precaución.
De este modo evitamos la inquietud, el desgaste y debilitamiento que nos producen la duda y la desesperanza.
Esto nos es indicado por el 9 del quinto puesto, que es el regente del hexagrama:
“Nueve en el quinto puesto significa:
Esperar junto al vino y la comida.
La perseverancia trae ventura.”
En la obra de teatro “Esperando a Godot” de Becket, los personajes Vladimir y Estragón, esperan a diario un personaje que nunca llega (Godot-¿Dios?).
Dicen frases como estas: “…El tiempo se ha detenido…”, “…No pasa nada, no viene nadie, nadie se va. Es terrible…”
En este caso la desesperanza y la duda se van fortaleciendo a lo largo de la obra: Godot no llega nunca. Vladimir y Estragón “quieren” encontrar a Godot en un mundo sumergido en la violencia y la confusión y esto a través de las distintas esperas se aleja cada vez más. ¿Debemos esperar a Godot?
¿Cuánto tiempo más deberían aguardar obviando la debilidad y la impaciencia? Parecería que el viejo refrán: “querer es poder” no siempre se cumple.
Sin embargo hay esperas que contienen un sentido dinámico de fuerza transformadora y creadora donde la mirada introspectiva lúcida nos lleva al verdadero combate de la transformación personal.
Ahora bien, el I-Ching nos dice que la Espera no significa un abandono de lo emprendido. Postergar no es anular.
Por lo tanto la obra se llevará a cabo.
Sabemos que no todo depende del “poder o querer” del hombre, puede depender de la Naturaleza o de otros aspectos más sutiles y desconocidos.
Mientras voy viviendo espero encontrar lo propio, el desarrollo de los talentos personales para darle un verdadero sentido a mi vida, esta es la Espera. |