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| Por
la licenciada Yolanda Ohanna |
Comentario:
Los exégetas son los
encargados de interpretar y analizar la Biblia, la exégesis.
Por
lo tanto, a nuestro grupo, se lo podría denominar: "Los exégetas del I
Ching", ya que se trata de un texto hermético, en el cual hay que develar
el misterio.
El
misterio de la vida, de nuestros destinos y porque no, de lo cósmico.
El
Texto, la fuente a la que recurrimos una y otra vez, para dar otra mirada,
una nueva perspectiva. Lo hacemos desde nuestras vivencias personales
y el exhaustivo análisis de todas sus partes.
No
perdemos de vista que el I Ching continúa evolucionando con nosotros.
Si hacemos memoria, hace casi 10 años que nos reunimos en torno de él.
Las variaciones se dan en función de cambios culturales, de paradigmas,
pero no cambia en sus valores esenciales.
En esta oportunidad,
año 2001, el punto inicial de nuestra investigación ha sido "El Entusiasmo",
el propio creo y además el hexagrama 16, así lo denominan Richard Wilhelm
y otros autores.
El
texto, la fuente a la que recurrimos una y otra vez, para dar otra mirada,
una nueva perspectiva es la "doncella", esa doncella mística de la cual
estamos enamorados o bien es el "viejo sabio" como solemos denominarlo
también.
Muchas
veces los comentarios suelen tener un peso muy significativo, no obstante,
la interpretación no modifica el texto en sí. La doncella siempre permanece
inmaculada.
Si
recurrimos al diccionario, nos dice acerca del "entusiasmo":
* Estar poseído de un Dios.
* Arrobamiento de profetas y sibilas, exaltación, fogosidad
* Adhesión ferviente a una causa, inspiración arrebatada de un artista.
Precisamente en este
hexagrama, se menciona la música como inspiración divina.
Tengamos en cuenta, que el ideograma, está representado por dos
manos, una que da y otra que recibe, y un elefante al lado, poder real
del intercambio.
Si nos remitimos a la cábala judía, una de sus acepciones es "lekabel":
recibir. Las diez esferas del árbol de la cábala, son diez manifestaciones
de lo divino.
Si
tomamos en cuenta una de estas esferas denominada YESOD, el Fundamento,
es considerada una energía que desciende desde lo divino a MALKUT, al
reino de la tierra, y es la que hace posible la creación.
YESOD,
representa el "deseo", el impulso, la palanca que mueve el mundo, que
hace posible la creación, la manifestación en la tierra, en la naturaleza.
Su simbología podría estar representada por "la abeja libando la flor".
Es el intercambio sexual
de la naturaleza toda. Es lo erótico (Hexagrama 31). Pero es mucho más
abarcativo, no se limita sólo al aspecto sexual.
Nos
remite a la capacidad e intercambio del dar y recibir, en el sentido más
amplio.
Es
la energía del artista, del músico como puntualiza el hexagrama 16, son
todos nuestros actos de creatividad en cualquier orden que nos desempeñemos.
Para lo cual es necesario ese impulso que denominamos ENTUSIASMO.
Es
el movimiento (El Trueno) lo yang, la energía masculina. Pero si no hay
energía yin (La Tierra), lo femenino que complementa y respalda, que sostiene
con sabiduría, se convierte en mero entusiasmo vacío, en falsas expectativas.
Es un movimiento que
surge desde el interior, desde las entrañas, desde lo subjetivo. No obstante
es necesario ser objetivos y percibir la realidad lo más ampliamente posible.
Visualizar
las dificultades que siempre están en el camino (hexagrama nuclear 39).
Es ver el vaso completo, lo que tiene y lo que falta.
Cuando
el ENTUSIASMO posee una fuerte energía y además el respaldo del lo yin,
de la sabiduría, se transforma en vocación, del griego "evocare", llamada;
se transforma en una aplanadora frente a las dificultades (hexagrama 39)
que irá resolviendo paulatinamente.
Desde
el punto de vista psicológico, los aspectos extremos de esta energía se
traducirán en el cuadro patológico:
* BI-POLAR
* MANÍACO-DEPRESIVO
La
manía y la omnipotencia van de la mano y suelen producir estragos y autodestrucción.
Precisamente
si tomamos la polaridad OMNIPOTENCIA-HUMILDAD, nos remite al hexagrama
15, su opuesto. Tengamos en cuenta que el I Ching valora en gran medida
la humildad.
En síntesis, la marcada
carencia de entusiasmo lleva a la mediocridad, al conformismo, al estancamiento,
en términos freudianos, a la falta de líbido, (energía vital) a thanatos
(muerte).
Para
la cábala, la depresión es uno de los aspectos más detractores de la personalidad.
Por
otro lado, cuando el entusiasmo tiene en cuenta una visión amplia de la
realidad, cuando se toma con equilibrio, con mesura, tiene que ver con
los proyectos, con la ambición en el buen sentido, con la evolución.
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Yolanda
Ohanna
Licenciada
en Psicología
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