
La idea de fondo del hexagrama "El Caldero" es la alimentación
de los "dignos".
Hay modificaciones de la comida debido a la cocción, lo
cual requiere del fuego para que "el caldero" se transforme
"en vasija sacra" y celebratoria. Son vasijas de bronce.
La leña bajo el fuego asegura la adecuada cocción
de los alimentos. O sea que el fuego es imprescindible, en este
caso, para las ofrendas. Es la ofrenda hacia lo superior. O sea
que el mantenimiento del fuego (Li) por la madera (Sun), es indispensable
para la alimentación espiritual, por un lado, y las comidas
festivas, por el otro (otros fuegos...).
Los alimentos ya cocinados (en la cocina) son servidos en el caldero.
Siempre que veo la imagen del caldero no puedo dejar de asociarla
al vientre y caderas de la mujer.
Argollas y patas portadoras están asociadas al caldero.
Recuerdo una frase de Saramago que dice al respecto: ... "Si
del vientre de la mujer nacen los niños, pues allí
se encuentra el horno de la vida". Allí se prepara
el alimento para el nacimiento de los niños y en la parte
posterior del caldero o sea en la espalda se genera el alimento
espiritual con el fuego sagrado, Agni, Kundalini, fuego serpentino
que se encuentra en la base de nuestra columna vertebral.
Nos dice Mircea Elíade, uniendo los conceptos de "calor
mágico" y la "luz interior": "Hemos
hecho alusión al calor extremo al despertar la Kundalini.
Los textos precisan que el "calor psíquico" se
obtiene, por igual con la retención de la respiración
o transmutando la energía sexual, y esta experiencia está
siempre acompañada del fenómeno luminoso".
Es un fuego que arde constantemente hasta encontrar su desplazamiento
por los canales naturales (ida y pingala), que purifica nuestra
naturaleza inferior para hacer la ofrenda correspondiente a lo
Divino, en el mejor de los casos.
No debemos olvidar, por supuesto, que antes de cocinar hay que
poner el caldero cabeza abajo con el fin de eliminar restos viejos.
La zona del vientre y caderas sería la que separa nuestras
extremidades inferiores de nuestro tórax y las extremidades
superiores.
El cordón umbilical, también se encuentra en esta
región del cuerpo. Es el cordón que nos une al cosmos,
a la madre tierra y a la madre física.
Pareciera que hay muchos fuegos que deben ser alimentados por
los leños. El fuego interior, el fuego sagrado, la moderación
de la ira y las pasiones para que no nos desborden y arrebaten
en el verdadero sentido de "arrebatar lo esencial".
En realidad toda nuestra "prosperidad", o sea nuestra
individuación depende de ello.
Debemos cuidar de que el alimento no se queme, ni se malogre,
para que las situaciones nos sean propicias, es la forma o el
camino de unirnos al fluir universal.
Autora: Prof. Rosa Shapira
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