Introducción En el primer artículo de esta serie (al
que remitimos por brevedad) hemos aclarado el uso de “interpretaciones
complementarias” a la tradicional o básica, con las advertencias del
caso. En los tres artículos siguientes
(entre el 7º y el 9º), nos concentraremos en la utilización de
las líneas significativas, dándole una “nueva” propuesta de interpretación,
complementaria siempre, a aquella tradicional o básica. En ese sentido,
resulta oportuno recordar las advertencias realizadas en el primer artículo
de esta serie, ahora aplicado a estas propuestas específicas, que, una
vez más reiteramos, son realizadas para la exploración y “testeo” de
validación, también por parte de nuestros lectores. En el presente, estamos concentrándonos
en el análisis de las líneas
sombra y la aparición de características de suerte,
oportunidad o energía, que puedan estar presentes, o reforzadas,
en los distintos puestos de los hexagramas. PRIMERA
PARTE: Las Líneas Sombra
En primer lugar nos referiremos a esas líneas
que usualmente no se leen en la respuesta oracular: las de idéntica
posición a las líneas significativas, pero ubicadas en el hexagrama
complementario. Tomemos por ejemplo que el resultado de
una respuesta a una consulta hubiera sido el hexagrama 1, con líneas
significativas (es decir resultado 9 o yang móvil) en los puestos 2,
3 y 4. El hexagrama complementario resulta el 42. En la interpretación tradicional (que en
estos artículos también hemos denominado “básica”) se leen, y en este
orden, los textos de Imagen y Dictamen del hexagrama 1, los textos
adscriptos a las líneas de 2º, 3º y 4º puesto, del hexagrama 1,
y los textos de Imagen y Dictamen del hexagrama 42. Y nada más. Sin embargo, hay veces en que los textos
de las líneas (cuando son varias las líneas significativas) aparecen
confusos para la consulta en cuestión, o contradictorios entre sí, o
con los hexagramas principal y/o complementario. Para resolver esto, la interpretación tradicional
tiene sus reglas. Claramente el “multifacetismo” de la respuesta
y la selección que el lector haga de un segmento de ella, para referirlo
a la consulta (lo que llamamos
interpretar) es parte de la respuesta también. Y el entrenamiento
con el Libro irá resolviendo las dudas más frecuentes. La analogía del
bosque (artículo 10 de esta serie) ayudará en ese sentido. Sin embargo hay casos en que no basta ese
análisis y resulta oportuno, o necesario, un método complementario,
como el de las líneas sombras. Su aparición se me hizo clara reflexionando
sobre cómo un determinado consejo, por ejemplo el del trazo 2º
del hexagrama 1, (“Dragón que aparece sobre el campo”) podía
interpretarse en contextos distintos según que el complementario fuera
cualquiera de los 32 hexagramas
complementarios posibles (si existe línea significativa en el 2º
puesto, el complementario contará con una línea yin allí, y consecuentemente
solo la mitad del total de hexagramas pueden reunir esa condición, y cual será dependerá de la conformación de
las otras cinco líneas, con dos posibilidades cada una, es decir 2 a
la quinta potencia). ¿Tiene igual validez ese consejo, entonces,
aunque se morigere con la existencia de, eventualmente hasta los otros
5 consejos, de cada una de las otras líneas?, ¿o “el sentido” de la
aparición del Dragón además de ser complementado por los otros
consejos, es distinto, según sea el hexagrama complementario
resultante? Ante ese dilema me planteé esta posibilidad. 1.2 ¿Qué son las líneas sombra?. Concretamente aprecié la eventual utilidad
de leer, p. ej., la línea dos del hexagrama complementario. En el caso en estudio es la línea de segundo
puesto del hexagrama 42. Esta resulta una línea que se ubica casi como “reflejo”, o como “consecuencia”
de aquella que aparece significativa en el principal. Y claramente depende de cual complementario
se haya obtenido en la respuesta oracular. La denominación “SOMBRA” proviene de mi
“analogía del Bosque”, cuyo detalle se verá en el artículo 10, aunque
anticipamos lo siguiente: Esta línea parece como “la parte de atrás”,
o bien la parte “no visible directamente”, de la respuesta otorgada,
que se “personaliza” según sea el hexagrama complementario. Si la línea
móvil la hago analogable a una rama del árbol, de ese árbol que primero
nos enfrenta (el hexagrama principal), la parte que no veo, en el complementario,
es porque está detrás de la rama que me llama la atención y sería algo
así como un tramo del bosque de fondo. Es como la “sombra” que proyecta
la rama allí. En cierta forma, con otra analogía es la “parte de atrás”
del consejo, en ese caso particular (una “parte de atrás” que no depende
del hexagrama en sí, sino de “hacia donde muta”, es decir “donde proyecta
su sombra”). Por ello, analógicamente, (como hemos
construido estas interpretaciones complementarias propuestas) puede
obtenerse una explicación del sentido en el cual se aplica el
consejo otorgado. El consejo, está dado por la sentencia de la
línea significativa del principal. El sentido en el cual aplicarlo,
está otorgado, complementariamente, por la sentencia del mismo puesto
en el complementario (la “línea sombra”). Debe referirse biunívocamente entonces,
la línea del complementario a la sentencia de la línea significativa
del principal, a fin de darle
un complemento de razón o fundamento mas completo, a la sentencia. 1.2
Ejemplo
Teórico Siguiendo con el caso referido: una respuesta
que hubiera consistido en los hexagramas 1, con líneas móviles obtenidas
en los puestos 2, 3 y 4, mutando así al hexagrama 42, puede (en nuestra propuesta) interpretarse
entonces, incluyendo la lectura de las sentencias de los puestos 2,
3, y 4 del hexagrama 42, pero referidas, respectivamente y caso por
caso o línea por línea, a las correspondientes 2, 3, y 4 del hexagrama
1. Veamos el caso. Utilizaremos por brevedad la notación siguiente:
Anotamos Dictamen e Imagen ( es decir texto de los hexagramas, parte
general) como hexa 1, o hexa 42, etc., o directamente h1, 42, etc.; en tanto las Sentencias de las líneas, las
anotamos como “L “ de línea, y su número de 1 a 6, es decir: L1, L2,
L3, L4, L5 o finalmente L6, del
h (hexagrama) 1, o h42, o h56, etc. La respuesta tradicional sería (sin referirla
a ninguna consulta): Crear, liderar, comenzar, actuar, con muy
buena suerte (hexa 1) pues el tiempo general es de ganancias (hexa 42)
y específicamente advirtiendo que: * comienza a difundirse tu fama, sigue con
confianza, pero sin descuidarte ( L3 del h1), y * puedes elegir entre lanzarte a la fama
o recluirte en la creación “solitaria” (L4 del h1) Estos consejos individuales, todos positivos,
todos en un marco optimista, difieren sin embargo, en aspectos que,
según sea la consulta, pueden derivar en interpretaciones al menos “controvertidas”.
Ex profeso no hemos planteado una consulta, a fin de no ligarnos a la
respuesta de un caso, sino de verlo en su sistematicidad. Interpretaciones más o menos tradicionales
y difundidas hacen referencia, p. ej., a dar más valor a las líneas
de posición más alta. Otros esquemas, tienen su propia interpretación,
algunos de los cuales daremos en estos artículos. Sin embargo aquí deseamos
proponer como primer interpretación complementaria “si la repuesta no
resulta evidente de por sí” (reiteramos, sólo para aquellos casos en
que resulta necesario profundizar más), la siguiente. Si aplicamos la
lectura de la que aquí llamamos “línea sombra” a cada una de estas sentencias,
obtenemos: * hay que trabajar
pues recién aparece la oportunidad, y aún no se destaca (L2 del h1) PUES (L2 del h42): * ten en cuenta que nadie podrá
impedir los grandes beneficios, derivados de crear en ti las condiciones
para entrar en resonancia con la situación. Lo que quieres llega,
no lo desperdicies (“sin duda alguien lo incrementa. 10 pares de tortugas-oráculo
no pueden oponerse. El rey lo presenta ante Dios: ¡Ventura!”). * comienza a difundirse tu fama, sigue con
confianza, pero sin descuidarte (L3 del h1), PUES (L3 del h42): * ten en cuenta que la tendencia
a la ganancia es tan fuerte que aún en la desgracia (ajena) te ayuda
(“Uno se ve incrementado por sucesos nefastos”). Pero sé sincero,
centrado y transparente (“Camina por el medio, sé veraz e informa
al príncipe, con un sello o tablas de jade”). Y
por último
* puedes elegir entre lanzarte a la fama
o recluirte en la creación “solitaria” (L4 del h1) PUES (L4 del 42): * ten en cuenta que estás en una situación
intermedia, mediadora, que funciona como una buena influencia en
conductor y conducidos a la vez, y logras tu propósito si estás respaldado
por la buena fe (“Anda por el medio, informa al príncipe, él te seguirá.
Propicio actuar eficientemente para trasladar la Capital”). Esta complementariedad, que ahora es más
compleja que al comienzo, colorea en forma diferente cada
uno de los consejos, y los circunscribe más, en el entorno del específico
hexagrama complementario obtenido. Si en cambio, el resultado hubiera sido
el hexagrama 1, con líneas significativas sólo en los puestos 2 y 3,
el hexagrama complementario hubiera resultado el 25 (la inocencia).
La aplicación de las líneas sombra para caracterizar mejor las sentencias
de los trazos, hubiera sido (además de que el hexagrama mutado ya no
hablaría de ganar, sino de la espontaneidad y lo inesperado), lo siguiente: * hay que trabajar pues recién aparece la
oportunidad, y aún no se destaca (L2 del h1) PUES ( L2 del h25): *no es tiempo de pensar en
resultados sino de trabajar
simplemente (“si cuando se ara no se piensa en cosechar, puede hacerse
algo”) Y
por último
* comienza a difundirse tu fama, sigue con
confianza, pero sin descuidarte ( L3 del h1) PUES (L3 del h25): *alguien está atento y puede
aprovechar llevándose lo que es tuyo (“la vaca amarrada se la lleva
el viajero y es pérdida para el ciudadano”) Como puede apreciarse, además del
sentido de lo espontáneo o inesperado (con su propio sentido de natural
o “desgracia que viene de afuera”, que deberá aplicarse según sea la
consulta) en nuestra propuesta metodológica, le estamos dando una coloración
específica a la línea significativa, en función del consejo de la línea
de igual puesto en el complementario (o, tal como la hemos denominado,
la línea “sombra”) que induce a sesgos distintos en la interpretación
oracular. Este tipo de interpretación la hemos venido
practicando en los últimos años (al menos seis) con varios centenares
de casos, y nos ha resultado consistente y útil. Ejemplo de aplicación Vuelvo a utilizar el ejemplo ya antes citado
en estos artículos, sobre mi consulta al redactar mi versión “tipo breviario”
del Libro de los Cambios. Cuando realicé la consulta sobre “el mejor
modo de realizar el Libro de I Ching que estaba planeando”, la respuesta
fue el hexagrama 15, con 4ª línea significativa, y por ello 62
como complementario.
Esto me indicaba en la respuesta “básica”,
sintéticamente: En un marco general de “volar bajo”, de
realizar un libro, ni osado ni caro (cuidar la economía) recomienda
buscar un justo equilibrio entre los méritos y
la modestia (ni ocultar ni desmerecer): Ser modesto sin quedarse
frenado por ello. Debo agregar ahora, que la sentencia del 4º trazo indicaba: “Modesto pero muévete,
no exagerar la modestia que lleve a malentendidos por inacción”. Y que
complementado este consejo, por
el método de la línea sombra, indica:
PUES (L4 del h62): debes estar con fuerza intentándolo, aún no
haciendo nada, estar preparado y atento (“No hay falla, sin pasar él
lo encuentra, acudir trae peligro”). En mi interpretación, redactada
en el libro; esto fue: “Moverse, aunque no forzar la meta, cuidarse,
sin distraerse del objetivo”. SEGUNDA PARTE:
La caracterización de Suerte, Oportunidad o Energía, en las líneas En este caso nos concentraremos en la caracterización
de ciertas líneas o puestos que presentan particularidades relevantes
para el caso en que la consulta tuviera una cierta demanda de dichas
características. Del mismo modo que ya en la versión de R.
Wilhelm se señala para los distintos
hexagramas la caracterización de ciertas líneas significativas como regentes (constituyentes o dominantes)
del signo, con lo que le otorgan refuerzo particular a la sentencia,
estamos proponiendo (siguiendo sugerencias
de Loisi, O.) la utilización de las siguientes características
para los casos que se detallan: 2.1 Determinación de Suerte Si la línea significativa, en un determinado
hexagrama, aparece en un puesto cuyo “correspondiente”, resulta ocupado
a su vez por una línea de opuesta polaridad, la línea preanuncia suerte.
Expliquémoslo mejor. Los puestos correspondientes son aquellos
que ocupan el mismo lugar en el trigrama superior y en el trigrama inferior del hexagrama. Esto es, que el puesto Nº 1 (puesto inferior
del trigrama inferior) es correspondiente del puesto Nº 4 (puesto inferior
del trigrama superior). Análogamente el puesto 2 es correspondiente
del puesto 5 (ambos ocupan el puesto central de los trigramas inferior
y superior respectivamente), así como el puesto 3 es correspondiente
del 6 (ambos ocupan el puesto superior de los trigramas inferior y superior
respectivamente). Cuando en un par de puestos correspondientes
las líneas que lo ocupan son opuestas ( es decir una es yin,
partida; y la otra es yang, entera) esto “significa”, o “quiere
decir”, o “resulta” que se acoplan, y eso resulta afortunado.
Por analogía consecuente, si la consulta obtiene por respuesta una línea
significativa, cuyo par correspondiente es opuesto, la respuesta implícita denota (“quiere decir”, “significa”),
que hay refuerzo del contenido de suerte en la respuesta a la
consulta. Un ejemplo a citar podría ser el hexagrama
1, cuyas líneas son todas yang. Por consiguiente, ninguna línea
significativa del mismo tiene par correspondiente “opuesto” (son todas
iguales): no refuerza especialmente la suerte en ninguna línea. Sin
embargo puede verse el sentido positivo o de muy buena suerte en el
hexagrama en sí, así como determinadas líneas, aún sin tener en su sentencia
la suerte evidenciada, no son negativas (ej. la 5ª). Nuestra señalización
aquí se limita a expresar que esas sentencias (más o menos positivas)
no están reforzadas especialmente en cuanto a la existencia de
suerte. Por el contrario en los hexagramas 63 o
64, todas sus líneas son pares opuestos correspondientes. Todas ellas
tienen un significado “reforzado” de suerte, si la consulta implicaba
ese aspecto. Esto no invalida (por el contrario) las advertencias explícitas
de las sentencias (ej. en el h. 63,
la línea 6, tanto como la línea 6 del 64). En todo caso son los
aspectos de cuidado que además están con un sentido de suerte reforzada,
si se cumplen las advertencias. Este aspecto puntual debe entonces referirse
a la “resonancia del tiempo con la consulta, siguiendo la actitud
adecuada.” En el I Ching personal, se encuentran señalados,
en las distintas líneas, cuales casos resultan tener este acoplamiento
afortunado. 2.2 Determinación de Oportunidad Si una línea ocupa un puesto de “igual polaridad”
(yang o yin) que ella, resulta
estar adecuadamente posicionada, preanuncia indicación de “oportunidad” (estar en el puesto
adecuado) para la acción en consulta. Aclaremos los términos. Los puestos ordenados de abajo hacia arriba,
como se conoce, son atribuidos a polaridades alternadas yang y yin (comenzando por la yang), independientemente
de la línea que lo ocupe (que variará según el hexagrama). Un esquema sería el siguiente: 6º Puesto----- YIN 5º Puesto----- YANG 4º Puesto------ YIN 3º Puesto -----YANG 2º Puesto ----- YIN 1º Puesto -----YANG Las líneas que ocupan cada uno de esos puestos
(dando así conformación a los 64 hexagramas) pueden ser yang (llenas)
o yin (partidas). Esto nos da cuatro posibilidades: Una línea yang en puesto yang Una línea yang en puesto yin Una línea yin en puesto yang
Una línea yin en puesto yin. Sólo la primera y la última posibilidad
están en ”resonancia”, o mejor “ocupan el lugar adecuado”, reposando
sobre el puesto que “les corresponde”. El Ta Chuan expresa al respecto: “Firmes y blandos se mantienen firmemente cuando
ocupan sus puestos originales. Sus modificaciones y conexiones han de
estar en correspondencia con el tiempo”. En ese sentido analógico se dice aquí que
aquellas líneas significativas que reposan sobre puestos de igual polaridad
( yin sobre yin o yang sobre yang) significan que son “oportunas”. En este marco, el hexagrama 63, p. ej.,
cuenta con sus seis líneas “ubicadas en el lugar correcto”; esto es, que cualquier línea significativa
de dicho hexagrama implica un aspecto favorable desde el punto de vista
de la oportunidad de una acción. También aquí, la apreciación de determinadas
sentencias (por ej., la de primer y sexto trazo) recomiendan las específicas
limitaciones de la oportunidad señalada. Por el contrario, el hexagrama 64 cuenta
con sus seis líneas ubicadas sobre puestos de distinta polaridad. Ninguna
en consecuencia es especialmente favorable desde el punto de vista de
la oportunidad. Aunque algunas de ellas marquen
tendencias favorables para la acción (4ª y 5ª , p. ej.) debe
tenerse especialmente en cuenta que la respuesta, “no refuerza” esa
oportunidad, es decir se debe ser precavido, o, en otras palabras recordar
respecto a esas sentencias que el contexto de las mismas determina los
límites que se corresponden con la “inoportunidad” implícita en el
hexagrama global (por algo denominado antes
de empezar, o antes de
consumar). 2.3 Determinación de Energía Si la línea
obtenida está ubicada en alguno
de los centros de los trigramas inferior o superior, resultan tener
particular energía, y preanuncian análoga energía para la acción consultada. Como ya ha sido aclarado, los trigramas
inferior (conformado por las líneas 1, 2 y 3) y superior (por las líneas
4, 5 y 6) cuentan con “trazos
inferiores” (el 1 en el inferior, el 4 en el superior), “superiores”
(el 3 en el inferior, el 6 en el superior), o, finalmente
con “trazos centrales” (el 2 y el 5 respectivamente). Estos últimos
tienen especial caracterización por ocupar el centro de una función
determinada (la interna o la externa, dada por el trigrama inferior
o superior respectivamente), ya sea en la analogía jerárquica (ver el
artículo siguiente), como en la tradición simbólica del Libro. Es que
esa centralidad que “resume” o “concentra” los rasgos de los trigramas
respectivos, concentra fuerza o energía y
es generalmente objeto de sentencias especiales. De hecho, en
el caso del 5º puesto (el del soberano) es generalmente el regente gobernante
del signo. Conclusión Estas acotaciones al contenido explícito
de las sentencias de las líneas significativas, reiteramos, deben ser
interpretadas, como una profundización del análisis, cuando la primer
lectura no nos es suficientemente clara de por sí. Corresponde entonces recordar que las anteriores
propuestas, sujetas a las verificaciones y críticas que nuestros lectores
consideren oportuno, no sustituyen
el análisis básico, o tradicional, sino que apuntan, ante la duda o
confusión, a aportar clarificaciones, luces o aspectos adicionales complementarios,
a fin de enriquecer la interpretación, que siempre será esencialmente
personal y válida cuando uno sienta que entró en resonancia en su
interior, con el Anciano Sabio.
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SAICHING 1997-2010
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