Aunque el uso más elevado (y difícil) es
el sapiencial, el I Ching ha ganado adeptos con extraordinaria rapidez
en Occidente a partir de la consulta oracular.
Por ello parece siempre oportuno presentar
una propuesta, personal, mas que original, y para su debate y análisis,
sobre la mejor forma de interpretar la respuesta. En particular (ateniéndonos
a los nueve artículos precedentes) nos centraremos en la interpretación
de la respuesta tradicional, o “básica”, esperando que resulte una ayuda
para suavizar los primeros pasos de los principiantes que acepten utilizarla. 1. Introducción
Esto es así, en tanto ésta no resulta una formula matemática aséptica, sino una
liberación del inconsciente, que entra en resonancia con la situación
en consulta “con la ayuda” del Libro de los Cambios. En ese sentido
todo lo que sigue debe ser tomado como una ayuda “externa”, una “muleta”
transitoria, cuando Ud. está dando los primeros pasos con el libro,
o bien cuando las aparentes contradicciones entre los textos de las
líneas y/o de los hexagramas le parecen insalvables, y no las resuelve
su propio yo interior.
Pero recuerde siempre que solo intentamos
acercarle un auxilio, que le pueda ser útil para tal vez así aprovechar
mejor la aproximación al Libro
(por lo menos hasta que su familiaridad con el texto sea la suficiente
como para que Ud. encuentre “su propio camino” con el I Ching). 1.1
LA
FORMA BÁSICA
Como sabemos, usualmente una consulta tiene
como respuesta un hexagrama (“Principal”), con alguna/s línea/s significativa/s
en alguno/s de sus puestos, lo que entonces conforma, mutando los trazos,
un segundo hexagrama (“Complementario”).
La interpretación tradicional requiere la
lectura sucesiva de: a)
El
texto general (Dictamen e Imagen) del hexagrama Principal b)
Los
textos de las líneas significativas (las Sentencias) c)
El
texto general (Dictamen e Imagen) del hexagrama Complementario (ya mutado)
Algunas veces la lectura “sucesiva” resulta
aparentemente contradictoria, p. ej. , entre el primer y el segundo
hexagrama (tiempos de crecimiento y decrecimiento, por caso) o con los
textos de las líneas, así como a veces aparentan contradicción las líneas
entre sí.
En los artículos anteriores hemos aportado
algunas ideas al respecto.
En el presente deseamos presentar una analogía
(que proponemos para la aplicación, en principio, a cualquier respuesta)
de cómo relacionar ambos hexagramas, entre sí y con la/s línea/s obtenida/s.
Es esta la que denominamos “analogía del
Bosque”.
Tal como se planteó (en aquel caso para
las consultas) ya en el artículo
Sexto, esta analogía apunta también a una “eficiencia” en la interpretación
(en éste para las respuestas). Por ello tal vez deba hacerme las mismas
preguntas de aquél:
¿Es esto lo que ES el I Ching? ¿Es esto
lo que requiere como método de cambio?.
¿Debemos “encasillar” con métodos rígidos,
algo que puede no tener que desarrollarse con ellos?. El universo (y
en particular en la visión del I Ching) es un continuo interrelacionado.
Y el usar el Libro, una forma de abrirse a él.
Planteárselo como un esquema
fotográfico estático ( como en definitiva aparecería en la analogía
del bosque), donde entran las consultas y los hexagramas de respuesta
y siempre se interpreta igual (tipo computadora / enciclopedia),
como ya dijimos, puede querer ser algo así como limitarlo hasta desnaturalizarlo
En otras palabras ¿existe UN método, hay
que reiterar UNA forma de acceder al Libro, también para la interpretación y el aprendizaje consecuentes?
.
Más aún ¿porqué simplificar en este caso,
la interpretación, buscando reducir la “inversión” de tiempo o energía
psíquica en resolver las aparentes contradicciones, si en definitiva
para comprender, y para cambiar, se requiere, (casi es el objetivo),
justamente, desarrollar el proceso, con su tiempo y su energía, sin
reducirlo?
Baste aquí, otra vez entonces, con dejar aclarado que tenemos en mente esta observación, que entendemos que la utilización
de esta analogía no limita, sino que auxilia, o encuadra, y que en todo
caso la libre asociación sigue permaneciendo como elemento fundamental,
y que nos referiremos, por lo tanto, y limitadamente, a consejos para la interpretación de las respuestas a consultas.
Trataremos, entonces, apenas, de auxiliar al lector, según nuestra opinión,
sobre cuál es la mejor manera de encuadrar esas respuestas cuando está
dando los primeros pasos, o ante dudas que no resuelve por sí. 1.2 LOS
HEXAGRAMAS
Representa entonces
un tiempo y la forma de adecuarse a él. Con consejos oportunos
y circunstanciados.
La respuesta oracular no es SÓLO esa joya multifacética del hexagrama,
sino, ADEMÁS, nuestra percepción de la parte de ese multifacetismo,
que resuena con nuestra situación en consulta. A buscar o lograr ello
(la resonancia) debemos dirigirnos con nuestra forma de acercarnos,
de abordar, de interpretar la respuesta. Es decir, a ubicarnos en un
punto de mira.
En la mayoría de las veces esto se dará automáticamente. Otras Ud.
entrará en duda. Tal vez este esquema le ayude entonces. 2. La
Respuesta del I Ching La Analogía del bosque intenta encuadrar
los tres componentes de la respuesta: a)
El
texto del hexagrama principal b)
Los
textos de las líneas significativas c)
El
texto del hexagrama complementario en un esquema simple de relaciones, cuya
visualización se haga más clara.
Es decir, responder a la pregunta: ¿Cómo se entrelazan estos tres
componentes que conforman la lectura tradicional de una respuesta?.
Para ello propongo imaginar la respuesta como si en un camino que
el consultante está recorriendo, se encuentra, frente a él:
un árbol, con algunas de sus ramas que se mueven, y detrás
de dicho árbol, un bosque.
Esa es la “analogía del bosque” El dibujo dará una idea gráfica
Fig. 10.1
En este cuadro imaginario el hexagrama principal es el árbol
que se encuentra delante.
Las líneas significativas son las ramas que
se mueven, y el bosque es el hexagrama Complementario.
En otras palabras, y tomando grafismos más “ esquemáticos” se representaría
también así:
Ahora bien ¿a qué sirve esta “graficación” como auxilio interpretativo?
La propuesta indica que según el tipo de pregunta o consulta (ver
el artículo 6, de “consultas eficientes”) éstas en definitiva pueden
“reclasificarse” o “encuadrarse”, en definitiva, en dos modalidades: a)
Aquellas
que se refieren a la “evolución” de una situación (es decir a cómo se desarrollará la misma) b)
Aquellas
que se refieren a una “evaluación” de una situación ( es decir una consulta
sobre cómo es o cómo se aprecia una situación)
En dicho marco podemos imaginar que si lo que el consultante está
haciendo al enfrentar el árbol y el bosque, es “intentar ver como evoluciona”
la situación, (es decir se accede a esa respuesta por generarse desde
el primer tipo de consultas) es como si estuviera “acercándose” por
el camino, o sea yendo hacia el árbol y el bosque.
Por ello verá “como sigue hacia adelante” esa “fotografía de la respuesta”
que es el árbol y por detrás el bosque. Así, entonces el consultante encontrará primero
al árbol, y después al bosque, que será entonces “lo que viene
después” del árbol.
Volviendo a los hexagramas: el Principal ( el árbol) será entonces
la “realidad actual” (o la prevista para el momento de la consulta),
en otras palabras el corto plazo, y en cambio el
Complementario dará la realidad “sucesiva”
o “ futura”, o consecuencial, de la situación en consulta, en
otras palabras el largo plazo: lo que viene después de la respuesta
actual.
En cada caso las líneas (las ramas móviles en la analogía) son las
particularidades que llaman la atención, es decir
dan la “coyuntura”.
Este tipo de interpretación de respuesta se dará entonces en consultas
del tipo: “¿Qué sucederá?” o “¿cómo evolucionará?”.
Si el consultante en cambio está parado en el camino, y para apreciar
la situación, incluso hasta se “retira”, se aleja unos pasos, para contemplar
mejor el panorama, el consultante tenderá a ver el bosque como el “marco
de referencia” (el fondo del cuadro, la gran presencia) y a ver, dentro
de él, al árbol como una figura (una presencia destacada, o resaltante).
Así entonces en el caso de una consulta “evaluatoria” sugerimos (analógicamente)
interpretar al hexagrama complementario como el marco referencial, o
“fondo” de la situación en evaluación, y al hexagrama principal como
la “figura”, o la situación específica en análisis. En cada caso las
líneas son las particularidades que llaman la atención y donde se centra
la visión inmediata.
Este tipo de interpretación se dará entonces
en consultas del tipo “¿cómo es?”, o bien “¿qué significa?”.
En el caso de la utilización de líneas sombra (ver la figura) éstas
(como ya tratara en el articulo 7) corresponden en mi visión, a las
líneas de igual puesto (a las significativas del Principal),
pero ubicadas en el hexagrama complementario. Es como si las
líneas significativas del árbol “proyectaran su sombra” sobre el bosque,
o también como si éstas fueran la parte que no se ve del consejo
(originado por las significativas del Principal) que se encuentra en
el complementario. Corresponde
aclarar aquí que esta interpretación (que, reitero, es postulada a nivel
personal y experimental), no necesariamente es compartida. Cito aquí,
p. ej., estudios que también circulan en la Red (casos que me comentaron
de Bradford Hatcher, LiSe e Hilary Barrett; ver en “Clarity’s I Ching
Newsletter”: issue 25), proponiendo, por su parte, leer lo que llamo
“líneas sombra” pero obtenidas de a una, de cada uno de los
hexagramas que se forman al sólo mutar ESA línea. Esto hace coincidir
los planteos cuando sólo hay una significativa por hexagrama, y no cuando
son dos o más. Mantengo mi postura, tanto sobre la base de mi experiencia
(casi de ocho años), como por el hecho ya descripto en el artículo que
implica que el sistema que propongo “personaliza” el consejo de la línea
según el complementario obtenido , y no independientemente de
él (lo que se obtendría con el otro sistema): esto lleva a integrar
el árbol y el bosque, es decir la respuesta específica obtenida, en
la significación complementaria de la línea sombra. De todos modos,
y como corresponde, es un tema abierto a la discusión y experimentación
(base esencial de esta serie de artículos). 3. Ejemplos
Teóricos
Realicemos un par de ejemplos, sin referirlos a ninguna consulta
específica, y al solo efecto de comprender mejor como opera la analogía.
Tomemos por caso que ante una consulta determinada, el resultado
sea de dos hexagramas en principio totalmente contradictorios. Este
caso puede darse p. ej. , con facilidad con los contiguos o “simétricos”
( más correctamente llamados “opuestos complementarios”), si ambos aparecen
en la respuesta.
Un caso seria el 41, (perder, o decrecer o la Merma), apareciendo
conjuntamente con el 42, (ganar, o el Aumento). Otro ejemplo se produciría
también con el 11 (la Paz), y el 12 (la Des-unión, o estancamiento).
En estos casos “contradictorios” ¿ cómo relaciono los hexagramas para
obtener la respuesta?.
Supongamos específicamente el caso de un hexagrama principal 41,
con un complementario 42, lo que se obtiene mediante líneas significativas
en 2º y 5º puesto.
La lectura tradicional o básica (no referida a la analogía) daría: (H41) Una época de pobreza, de contribuir
a otros, de perder, de no avergonzarse ni esforzarse por mantener falsas
apariencias, rebajando incluso impulsos o furias,
Y (H42) es época de ganancias, pero recuerda que gobernar es servir,
aprovecha el momento mientras dura: el sabio imita al bien que ve, corrige
sus defectos y repara sus culpas.
Entonces, en definitiva: ¿Es momento de ganar y aprovechar, o de
perder y no esforzarse en mantener apariencias?
La intuición personal deberá referirlo a la consulta y el maestro
interior del consultante le hará resonar la interpretación más exacta.
Con la analogía del bosque, por otra parte, obtendríamos: a)Si
la pregunta es de evaluación
(tipo: ¿Cómo es esta situación?)
En un marco general de ganancias, de aumento, donde debes
aprovechar el momento, recordando que gobernar es servir, la situación
específica, sin embargo, es de disminución, pérdida, contribuir
a otros y rebajarse, con especial indicación de que
(O aún más, completándolo con líneas sombra):
(L2 de H41) puedes ayudar sin mermarte pues (L2 de H42) alguien te incrementa
a ti, y nadie puede impedirlo b)Si la pregunta
es de evolución ( tipo ¿
cómo sucederá?, ¿ cómo irá resultando esta situación?) Primero habrá un período de pobreza, de perder,
(L2 de H41) ayudando sin comprometerte ni mermarte ( pues alguien te beneficia) y (L5
de H41) nadie impedirá tu dicha y éxito, (pues si tienes buen corazón te será reconocido). Derivando después en un tiempo de ganancias, de aumento, donde gobernar será servir.
Veamos ahora un segundo ejemplo, resumidamente, aplicando los mismos
hexagramas, pero en aparición inversa.
En este caso, el hexagrama principal es el 42, con líneas significativas
en 2º y 5º puesto, y resultando entonces complementario el 41.
Los textos a leer (incluyendo las líneas sombra) son los mismos,
aunque ahora en orden diverso: Dictamen e Imagen del 42, líneas 2 y 5 del 42 ( con
líneas sombra, si se desea, análogas del 41) y
Dictamen e Imagen del 41.
La utilización de la analogía del bosque en este caso, daría entonces: a) Si
la pregunta es de evaluación
(tipo: ¿Cómo es esta situación?)
En un marco general de disminución, pérdida, contribuir a
otros y rebajarse, la situación específica, sin embargo, es de
ganancias, de aumento, donde debes aprovechar el momento, recordando
que gobernar es servir, con especial indicación de que b)Si la pregunta
es de evolución ( tipo ¿
cómo sucederá, ¿ cómo irá resultando esta situación?) Primero habrá un período de ganancias, de aumento,
donde gobernar será servir, en tanto (L2 de H42) alguien te beneficia,
sin que se pueda impedir (pues
puedes ayudar sin comprometerte ni mermarte) y (L5 de H42) si tienes
buen corazón te será reconocido (pues,
nadie impedirá tu dicha y éxito). Derivando después en un tiempo de pobreza, de perder, de contribuir.
Como se aprecia, las aparentes contradicciones entre los hexagramas
cobran ahora un sentido particular, y su eventual inversión también,
lo que adquiere significaciones sutilmente diferentes, siempre, claro,
a aplicar a la situación y consulta en cuestión. Voluntariamente hemos
preferido no realizar un ejemplo real, a fin de ilustrar “asépticamente”
el juego de preponderancias de cada uno de los consejos o imágenes,
en cada caso. 4. Respuestas
derivadas
Por ello, en nuestra propuesta (desarrollada en los primeros artículos
de esta serie) sobre la existencia y significado de las respuestas derivadas
o derivativas (nuclear, simétrica, espectral o del cielo previo) ya
resulten estas imaginarias o no, igual puede aplicarse
la analogía del bosque (fondo
- figura, o corto plazo - largo
plazo, ramas y líneas sombra), y encontrar la interpretación del conjunto
de la respuesta (aplicada en cada caso, según nuestro planteo a los
aspectos inconscientes, materialmente opuestos, de génesis oculta o
de idea consciente precedente, según corresponda) con dicho esquema. 5. Final
Esperamos haber contribuido así, con un esquema sencillo de imaginar,
a una buena aproximación o sistematización de ayuda para la interpretación
de las respuestas oraculares, especialmente a quienes recién se inician en
el uso y contacto con el Libro de los Cambios.
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