En
la antigua China el oráculo se utilizaba para determinar las estrategias
militares, el lugar donde debían construirse las poblaciones y fundamentalmente
el calendario de siembras y cosechas.
Todo comenzó con las tortugas, imagen del universo por su longevidad. Se calentaban sus caparazones y a partir de las grietas que se formaban (líneas enteras o quebradas) se deducían los hechos futuros. Luego estos trazos:
Se convirtieron en los símbolos básicos de los trigramas y posteriores hexagramas. No podemos dejar de mencionar a Fu-Hsi (personaje mítico del tercer milenio a.n.e.) quién descubrió los trigramas, según la leyenda, en el caparazón de las tortugas. En el Siglo XI a.n.e. el Rey Wen ordena los 64 signos del modo que conocemos actualmente. El Duque de Chou -su hijo- redacta las sentencias. Luego Confucio y su escuela enriquecen otras partes tal cual nos llegan a través de la versión de Richard Wilhelm. Algunos se preguntan sobre el significado de su título:
Parece ser la trama que se va tejiendo a partir de los cambios o permanentes transformaciones.
|
|
©
SAICHING 1997-2008
|